Pulverizadora Jacto aplica fertilizante en un campo de soja. Este texto analiza la cosecha y zafriña de soja en Paraguay.

Cosecha y zafriña de soja en Paraguay: ¿vale la pena invertir?

¿Por qué la cosecha y zafriña de soja en Paraguay han vuelto a ser vistas como una estrategia viable?

La soja es la base del agronegocio paraguayo y, en cada cosecha, los productores necesitan equilibrar riesgos y oportunidades.

En este contexto, en los últimos años, la zafriña de soja ha vuelto a ganar espacio en los debates del sector.

La discusión involucra factores climáticos, económicos y logísticos.

Sin embargo, aunque la doble cosecha puede aumentar la rentabilidad, también trae riesgos como la presión de plagas, enfermedades y el impacto en el suelo.

Por eso, septiembre, inicio de la planificación agrícola en el país, es el momento ideal para reflexionar sobre cómo organizar las áreas por ciclo y evaluar si vale la pena apostar por la zafriña.

El mercado de soja paraguayo en 2025

De acuerdo con el ranking por volumen de producción 2024/25 del USDA, la soja es el principal cultivo agrícola de Paraguay.

El país se destaca no solo por el grano, sino también por la producción de harina y aceite derivados de la commodity.

La producción paraguaya representa el 2% de la producción mundial, alcanzando un récord histórico en 2024 con 11,3 millones de toneladas.

A modo de comparación, el promedio de producción en los últimos 10 años es de 9,39 millones de toneladas.

El aceite de soja aparece como el tercer principal producto del país, seguido por la harina de soja. Otros cultivos que forman parte de los cinco principales productos del país son la carne bovina y el maíz.

Por su amplia participación en el mercado, Paraguay aparece como el sexto mayor productor de soja del mundo, detrás de Brasil, EE. UU., Argentina, China e India.

En una entrevista reciente, José Berea, presidente de la Cámara Paraguaya de Productores y Exportadores de Cereales y Oleaginosas (CAPECO), describe el año 2025 como “bueno, cercano a regular”.

La estimación de producción es menor que la del año pasado, y se espera que alcance entre 10 y 10,3 millones de toneladas en 2025.

A pesar de la caída de los precios internacionales, las exportaciones continúan, con más del 60% de los granos siendo vendidos principalmente a Argentina.

Argentina, a su vez, compra la soja paraguaya, la procesa y exporta sus derivados, con un mayor valor agregado que el grano en bruto.

La cosecha y zafriña de soja en Paraguay vuelve a estar en la agenda

En los últimos años, el interés por la doble cosecha de soja no es un movimiento que ocurra por casualidad.

Uno de los principales motivos por los que los productores paraguayos realizan esta evaluación son los atractivos precios internacionales de la commodity.

De hecho, el mercado mundial sigue demandando soja y la cotización en dólares hace que el cultivo sea altamente competitivo en el país.

Además, otro motivo por el cual los productores optan por tener una segunda cosecha de soja es la mejor relación costo-beneficio en comparación con el maíz zafriña, una opción recurrente.

Aunque el maíz sea una alternativa importante, los costos de producción —principalmente fertilizantes y agroquímicos— suelen ser más altos.

La soja, por otro lado, requiere menos inversión inicial y tiene una logística de comercialización más sencilla.

También se suma el hecho de que mantener el enfoque en una sola cadena facilita el almacenamiento, transporte y negociación.

Un punto importante en la decisión de realizar cosecha y zafriña de soja en Paraguay es la evolución tecnológica que involucra el mercado de insumos.

Especialmente en el avance genético de las semillas, que permite cosechar la cosecha principal más temprano, abriendo espacio para la zafriña en la misma ventana agrícola.

La decisión también se basa en la tendencia de climas favorables en el país. Los productores aprovechan la oportunidad de intensificar la producción en años con previsión positiva de lluvias.

En escenarios de El Niño, por ejemplo, la perspectiva de un otoño más húmedo puede incentivar la apuesta por la zafriña.

Cómo planificar la cosecha y la zafriña de soja en Paraguay

Para que la estrategia sea viable, la planificación debe considerar especialmente tres aspectos: clima, suelo y mercado.

En este sentido, algunas recomendaciones importantes para quienes evalúan invertir son elegir variedades de soja que tengan un ciclo más corto en la cosecha principal.

Además, es fundamental monitorear la zonificación climática, intentando utilizar tecnologías predictivas para definir el tamaño del área destinada a la zafriña.

Como ya hemos discutido anteriormente, las tecnologías disponibles hoy en día son capaces de evaluar las condiciones climáticas en áreas pequeñas, facilitando la toma de decisiones.

Asimismo, el manejo fitosanitario es otro punto de extrema importancia en la planificación de la segunda cosecha de soja.

La sucesión de soja sobre soja favorece la incidencia de roya asiática, mancha ojo de rana y nematodos, además de aumentar la presión de insectos como orugas y chinches.

Por lo tanto, es importante tener un plan bien definido para la rotación de agroquímicos o el control biológico.

Lo más importante en este aspecto es mantener un monitoreo constante para intentar reducir los riesgos de plagas y enfermedades.

En cuanto al mercado, conocer los costos y la productividad ayuda a tener claridad sobre si vale la pena invertir en la zafriña.

Si el escenario no es favorable, la alternativa es alternar la zafriña con maíz, algodón u otros tipos de cultivos que ayuden a preservar el suelo y reducir las presiones fitosanitarias.

Beneficios y riesgos de una segunda cosecha de soja

La práctica de cultivar dos cosechas de soja en el mismo año todavía genera opiniones divididas.

Veamos entonces los beneficios y riesgos de esta decisión.

Entre los principales beneficios de la cosecha y zafriña de soja en Paraguay se destacan:

  1. Aumento de la productividad anual: al cosechar dos veces en el mismo ciclo agrícola, el productor puede ampliar la producción por hectárea y diluir costos fijos, como arrendamiento y maquinaria.
  2. Flexibilidad de mercado: producir una segunda cosecha significa disponer de más granos en distintos momentos del año, lo que puede ayudar a aprovechar mejores precios en el mercado interno y en las exportaciones.
  3. Uso eficiente de la infraestructura: maquinaria, silos y logística de transporte tienen costos elevados. Cosechar dos veces ayuda a optimizar el uso de estos recursos.

Si bien la cosecha y zafriña de soja en Paraguay pueden aumentar la rentabilidad, los riesgos también son determinantes para la decisión del productor.

Entre los principales se encuentran:

  1. Agotamiento del suelo: sin una rotación adecuada de cultivos, el suelo puede perder fertilidad y estructura, exigiendo mayores inversiones en corrección y fertilización.
  2. Dependencia del clima: probablemente el mayor riesgo debido a su imprevisibilidad. Lluvias irregulares, veranillos o sequías en otoño pueden comprometer seriamente la producción.

En resumen

La recuperación de la cosecha y zafriña de soja en Paraguay debe entenderse como un reflejo de la interacción entre variables económicas, tecnológicas y climáticas.
El creciente interés surge de la combinación entre precios atractivos, logística simplificada, avance en el ciclo de las variedades y la posibilidad de anticipar las ventanas de siembra.

Sin embargo, los riesgos de plagas, agotamiento del suelo e inestabilidad climática muestran que la viabilidad va más allá de la rentabilidad inmediata, exigiendo un análisis criterioso.

Por lo tanto, la sostenibilidad de la estrategia requiere que los productores integren análisis de riesgo, rotación de cultivos y herramientas predictivas.

De este modo, la zafriña se convierte en una decisión fundamentada y no solo en una oportunidad a corto plazo.